La historia detrás de "Donald y sus triunfos pirotécnicos"
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Algunas historias nacen de la imaginación, otras de la vida dándose la vuelta y recordándote lo fuerte y creativo que puede ser el espíritu humano. Donald and His Pyrotechnic Trumps es un poco de ambos: una historia que comenzó con un dragón, unos cuantos pedos de fuego y mucho amor.
Durante los confinamientos por el Covid, mi padre sufrió no uno, sino tres derrames cerebrales en seis meses. Fue una época aterradora y aislante: los hospitales estaban cerrados a las visitas, el apoyo era limitado y el mundo ya se sentía lo suficientemente incierto sin que nuestra familia se viera inmersa en la recuperación de un derrame cerebral.
No hubo rehabilitación formal, ni equipo de fisioterapeutas entrando y saliendo; solo nosotros, haciendo todo lo posible para mantener su mente y cuerpo activos. Mi madre merece una medalla por la forma en que se esforzó; fue increíble, creando rutinas diarias, juegos de memoria e incluso desafíos de reacción rápida. Uno de los favoritos era con un hacky sack; a Connor le encantaba ese. Se convirtió en parte de la terapia de papá, con risas resonando por toda la casa mientras intentaban superar las capturas del otro.
En algún momento, en medio de todo eso, algo inesperado comenzó a suceder. El cerebro creativo de papá volvió a funcionar, más fuerte, más divertido y más imaginativo que nunca. Siempre había tenido facilidad con las palabras (un poco poeta en su juventud), pero ahora, las ideas comenzaron a surgir de nuevo, extravagantes, inteligentes y llenas de humor.
Un día, empezó a hablar de un dragón llamado Donald que tenía un problema bastante explosivo. La idea nos hizo reír a todos, esa mezcla perfecta de tontería e inteligencia que solo papá podía imaginar. A partir de ahí, el poema tomó forma: Donald and His Pyrotechnic Trumps.
Lo que comenzó como un divertido momento familiar pronto se convirtió en algo mucho más grande: un proyecto compartido que nos unió a todos. Papá escribió los versos, mamá hizo su magia editorial y mantuvo todo organizado entre bastidores, y yo le di vida a Donald a través de ilustraciones.
Pasamos horas en la mesa de la cocina, con las tazas de té enfriándose mientras debatíamos sobre la elección de las rimas, los colores y el diseño de las páginas. Hubo momentos de caos, momentos de orgullo y muchas risas. Crear este libro nos dio enfoque y conexión cuando el mundo exterior se sentía pequeño e incierto.
Cada página de Donald and His Pyrotechnic Trumps contiene esa historia: de resiliencia, recuperación y el poder curativo de la creatividad. Es una prueba de que la imaginación no se desvanece con las dificultades; a veces, brilla con más intensidad.
Puede que sea un cuento divertido sobre un dragón con un trasero ardiente, pero detrás de la risa se esconde algo precioso: el recordatorio de que, incluso en nuestros momentos más difíciles, el amor y la creatividad pueden encender la magia.
Una pequeña nota mía
Dar vida a este libro ha significado más para nosotros de lo que puedo expresar con palabras. Es una celebración de la fuerza de mi padre, la tranquila determinación de mi madre y la extraña y hermosa forma en que la creatividad nos ayuda a sanar.
Cuando abrimos la copia de prueba por primera vez, todos nos quedamos sonriendo, un poco aturdidos, un poco llorosos y muy, muy orgullosos. Ver las palabras de papá impresas en la página, con mis ilustraciones bailando a su alrededor, se sintió como un momento de cierre de ciclo, algo verdaderamente especial que surgió de un momento tan difícil.
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Solo envío actualizaciones de vez en cuando, solo pequeños fragmentos de la vida detrás de escena, creatividad y alguna que otra divagación sincera como esta.
Gracias, de todo corazón, por leer y por ser parte de nuestra historia. 💛